Selección alimentaria: 7 formas de introducir nuevos alimentos a tu hijo con autismo

La selectividad alimentaria es un problema habitual en los niños contrastorno del espectro autista. Puede tratarse de un problema grave que podría dar lugar a problemas de salud física o de desarrollo, así como a carencias de determinados nutrientes.

A muchos niños con trastorno del espectro autista se les considera «quisquillosos con la comida». A los padres de niños con autismo les suele resultar complicado cuando sus hijos solo comen una variedad limitada de alimentos o cuando rechazan los que se les ofrecen.

Retos a la hora de comer en familia

Una experiencia habitual entre las familias que tienen un niño que es muy selectivo con la comida es que las comidas en familiapueden resultar muy estresantes. A los padres les gustaría poder preparar un solo plato y que todos los miembros de la familia lo comieran de buen grado y con gusto.

Sin embargo, un niño que es selectivo con lo que come puede negarse a comer lo que sus padres han preparado para la familia. Esto puede generar preocupación por la salud del niño, sobre todo si solo ingiere unos pocos alimentos que quizá no le aporten los nutrientes necesarios para llevar una dieta equilibrada, ideal para su crecimiento, desarrollo y funcionamiento diario.

Selectividad alimentaria o comilón quisquilloso

Otro término que se utiliza para describir a las personas exigentes con la comida es «selectividad alimentaria». La selectividad alimentaria es más frecuente en niños con discapacidades del desarrollo que en niños sin discapacidades. La selectividad alimentaria es especialmente común en niños con trastorno del espectro autista.

Se desconoce la causa de la selectividad alimentaria, perolos problemas sensoriales podrían ser uno de los factores. Algunos niños sienten aversión por determinadas texturas, colores, olores, temperaturas o incluso por marcas o procedencias concretas de los alimentos.

Ejemplos de selectividad alimentaria

Veamos algunos ejemplos de selectividad alimentaria en niños con autismo.

Hay niños que solo comen macarrones con queso de una marca concreta, pero no los caseros ni los de otra marca. Hay niños que solo comen alimentos crujientes, como galletas saladas y patatas fritas.

Otros niños sienten una fuerte aversión al olor de ciertos alimentos, lo que les provoca una gran angustia. Esto puede manifestarse, por ejemplo, en un niño que se muestra extremadamente incómodo —quizá exprese verbalmente lo mucho que le desagrada el olor, o tenga una rabieta, o incluso salga de la habitación— cuando sus padres preparan un plato concreto para cenar. En resumen, la selectividad alimentaria se refiere a cualquier combinación de los siguientes aspectos:

  1. Negarse a comer la comida que se le ofrece a la persona
  2. Alimentarse únicamente de una variedad selecta de alimentos (tener un «repertorio alimentario limitado»)
  3. Alimentarse exclusivamente de un solo tipo de alimento

Aspectos importantes a tener en cuenta a la hora de ayudar a un niño que es quisquilloso con la comida

Antes de abordar las recomendaciones que podrían ayudar a su hijo a ser menos selectivo con la comida y a ampliar la variedad de alimentos que consume, es importante señalar que no todos los niños responderán a estas recomendaciones de la misma manera. Es importante tener en cuenta las necesidades y capacidades específicas de su hijo.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que no pasa nada si a tu hijo hay algunos alimentos que no le gustan. A mucha gente, tanto con discapacidad como sin ella, hay ciertos alimentos que no les gustan, así que tenlo en cuenta cuando intentes introducir nuevos alimentos en la dieta de tu hijo.

Además, abordar la selectividad alimentaria en los niños puede entrañar riesgos. El uso de intervenciones ineficaces no solo puede empeorar la situación, sino que algunos niños también pueden padecer afecciones médicas subyacentes que afecten a su capacidad para tragar, digerir o consumir determinados alimentos. Por ello, es importante consultar con un profesional médico para descartar problemas de salud que puedan afectar a la capacidad del niño para comer nuevos alimentos. Asimismo, un logopeda puede ayudar a tratar los problemas de motricidad oral que puedan afectar a la alimentación.

Aunque los padres pueden ayudar a sus hijos a comer una mayor variedad de alimentos y a reducir los problemas relacionados con la selectividad alimentaria, recurrir a los servicios de un analista conductual certificado (BCBA) puede ser un gran recurso cuando su hijo no avanza.

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Cómo introducir nuevos alimentos a tu hijo que es quisquilloso con la comida

1. Ofrecer opciones

Una estrategia que puedes utilizar para introducir nuevos alimentos en la dieta de tu hijo es ofrecerle opciones. Podrías pensar en elegir dos alimentos que tu hijo pudiera probar.

Podrían ser alimentos similares a los que ya comen. El objetivo es ayudarles a ampliar el tipo y la variedad de alimentos que consumen. Por ejemplo, si tu hijo básicamente solo come ciertos alimentos crujientes, podrías elegir un nuevo tipo de galleta salada y un nuevo tipo de patata frita y preguntarle cuál le gustaría probar.

O bien podrían ser alimentos que forman parte de una dieta más equilibrada y que te gustaría que tu hijo consumiera. En este caso, podrías elegir dos verduras que creas que le resultarían más fáciles de comer a tu hijo y preguntarle cuál le gustaría probar.

2. Fomenta los pequeños pasos

No te marques expectativas demasiado altas al principio. Está bien fijarse objetivos que supongan un pequeño reto para tu hijo, pero asegúrate de valorar los pequeños avances. Por ejemplo, si quieres que tu hijo coma alimentos de todos los grupos alimenticios, céntrate solo en uno al principio. Además, si intentas que tu hijo pruebe un alimento nuevo, acéptalo aunque solo le dé un bocado o coma una ración muy pequeña.

3. Deja que tu hijo juegue con la comida

A veces puede resultar útil dejar que tu hijo juegue con la comida. Esto le da la oportunidad de familiarizarse más con ella sin que se le exija que se la coma. Participar en juegos manuales con la comida puede reducir la ansiedad y el malestar relacionados con ella. Además, pasar un buen rato y divertirse con ese alimento concreto puede crear una asociación positiva con él, de modo que, cuando llegue el momento de probarlo, el niño ya haya establecido una relación positiva con ese alimento.

Hay infinidad de formas de dejar que tu hijo juegue con la comida. Podrías probar a dejar que utilice moldes para galletas para crear formas divertidas en un bocadillo. También puedes dejar que haga dibujos, como una cara en una pizza, utilizando los ingredientes que te gustaría que probara. Podrías dejar que el niño haga arte con la comida, utilizándola como pintura para dedos o con un pincel para crear un dibujo, por ejemplo, con salsa de espaguetis, pudín o yogur sobre un trozo de papel, un plato de papel o una bandeja de horno.

4. Ten en cuenta la textura del nuevo alimento

A algunos niños con autismo les resultan desagradables los alimentos nuevos debido a su textura. Es posible que estén acostumbrados a comer alimentos de una textura determinada y que los prefieran. Quizás no les gusten ciertas texturas. Quizás no les guste la sensación que les produce un alimento en la boca. Por eso, cuando le presentes nuevos alimentos a tu hijo con autismo, intenta pensar si lo que le disgusta podría ser el sabor en sí del alimento o si podría ser la textura o la sensación que le produce en la boca. Cuando animes a tu hijo a probar nuevos alimentos, intenta elegir, al menos al principio, aquellos que tengan una textura igual o muy similar a la de los alimentos que ya consume.

5. Adopta un enfoque amable

A la hora de animar a tu hijo a probar alimentos nuevos, adopta un enfoque amable. Mantén la calma con él, incluso cuando parezca resistirse a probar cosas nuevas. Se recomienda no recurrir a castigos para que tu hijo amplíe la variedad de alimentos que consume. Esto puede tener el efecto contrario y hacer que se vuelva aún más selectivo en cuanto a lo que quiere y no quiere comer.

6. Utiliza el refuerzo positivo

El refuerzo positivo es una estrategia que puede utilizarse para ayudar a los niños a aprender cosas nuevas. El refuerzo positivo consiste en ofrecer una experiencia, como una recompensa, después de que tu hijo realice una acción concreta —por ejemplo, probar un bocado de un alimento nuevo—; de este modo, es más probable que repita esa acción. Por lo tanto, para utilizar el refuerzo positivo con tu hijo con el objetivo de que pruebe alimentos nuevos, piensa en qué tipo de recompensa podrías ofrecerle después de que alcance un pequeño objetivo.

Un ejemplo de esto podría ser ofrecerle un alimento que sí le guste después de que haya dado un pequeño bocado a un alimento nuevo para él. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con esto, ya que no conviene entrar en una lucha con tu hijo y, por supuesto, tampoco quieres privarle de comida. Por eso, asegúrate de tener en cuenta las necesidades específicas de tu hijo.

Si no quieres utilizar la comida como recompensa o no te parece adecuado para tu hijo, podrías ofrecerle un rato con su dispositivo electrónico favorito (como una tableta o un videojuego) si prueba el nuevo alimento.

7. Dar ejemplo al comer determinados alimentos

Aunque el simple hecho de comer tú mismo esos alimentos no siempre sirva para que tu hijo pruebe los nuevos, el hecho de que tú consumas ciertos alimentos puede influir positivamente en lo que tu hijo come. Asegúrate de comer con frecuencia los alimentos que quieres que tu hijo también coma.

Introducción de nuevos alimentos a los niños con autismo

Aunque no hemos abordado todas las formas en que se pueden introducir nuevos alimentos a un niño con trastorno del espectro autista, te hemos ofrecido algunas recomendaciones basadas en estrategias eficaces para ayudar a los niños a los que se podría calificar de «quisquillosos con la comida».

Ten en cuenta una o varias de las sugerencias que hemos comentado y que te parezcan más adecuadas para tu hijo. A modo de resumen, hemos recomendado:

  • Ofrecer opciones
  • Fomentar los pequeños avances
  • Dejar que tu hijo juegue con la comida
  • Teniendo en cuenta la textura de la nueva comida
  • Adoptar un enfoque respetuoso
  • El uso del refuerzo positivo
  • Dar ejemplo al consumir determinados alimentos

Si necesitas más ayuda con esto, no dudes enponerte en contacto con Behavioral Innovations.

 

Referencias:
Bandini, L. G., Anderson, S. E., Curtin, C., Cermak, S., Evans, E. W., Scampini, R., Maslin, M. y Must, A. (2010). Selectividad alimentaria en niños con trastornos del espectro autista y en niños con desarrollo típico. The Journal of Pediatrics, 157(2), 259–264. https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S002234761000137X

Cermak, S. A., Curtin, C. y Bandini, L. G. (2010). Selectividad alimentaria y sensibilidad sensorial en niños con trastornos del espectro autista. Revista de la Asociación Dietética Americana, 110(2), 238-46.

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